sábado, 6 de agosto de 2016

El Morro de La Habana


Tan reconocible como el Capitolio y el Malecón, el Morro de La Habana se yergue vigilante a la entrada de la Bahía, desafiante y a la vez familiar para aquellos a los que en la noche anuncia puerto y cobijo seguros, o para quienes lo admiran desde el otro lado del mar.
   Uno de los principales símbolos de la urbe habanera y por transitividad de Cuba, la fortaleza transpira historia en cada una de sus piedras, listas para contar, si uno sabe escucharlas. El Castillo de los Tres Reyes del Morro se ha convertido con el tiempo de baluarte militar y vigía de la ciudad, a uno de los principales destinos para todo recién llegado a la capital.
   Amante de la historia o neófito, turista o viajero, caminar por el delgado camino de aspilleras hasta llegar al frontón de la entrada es experiencia obligada y será todo un regalo o una obligación si quiere subir a uno de los puntos más altos de la geografía capitalina y presumir, cámara en mano, de aventurero.

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